LAS CORTES DE CADIZ


Durante la guerra contra la invasión francesa , en España, por la desarticulación de las instituciones existentes y el vacío de poder por la ausencia del rey, se desemboca en la creación de las Juntas locales y regionales de defensa. Estas Juntas otorgan en septiembre de 1808 la dirección suprema del Estado a la Junta Suprema Central.

Esta Junta ordenó, mediante decreto del 22 de mayo de 1809, la celebración de Cortes Extraordinarias y Constituyentes, rompiendo el protocolo tradicional, pues sólo el rey tenía la potestad de convocarlas y presidirlas.

Las Cortes, previstas para 1810, se reunieron, obligados por el estado de guerra, primero en la Isla de León (San Fernando), y luego en Cádiz.

Así, el 24 de septiembre de 1810 se celebró la primera sesión de las Cortes en San Fernando, donde se promulgaron los decretos relativos a la Soberanía de la Nación, la división de poderes, la libertad y la legalidad o la libertad de prensa. Todo ello sentaría las bases del Estado Democrático y de Derecho. Estos decretos sirvieron de base y modelo a numerosas Constituciones europeas y americanas posteriores.

Los delegados fueron elegidos siguiendo criterios estamentales (clero, nobleza y pueblo), entre los cuales había tres grandes tendencias políticas:

Jurament dels Diputats a Corts, Cadis, 1810.

Obra de José Maria Casado de Alisal (1863)


Los absolutistas, partidarios de recuperar la Monarquía tradicional del Antiguo Régimen, basada en los estamentos y privilegios del clero y la nobleza.

Los jovellanistas o reformistas, apoyados por los ingleses, ilustrados y defensores de las reformas, pero no del carácter revolucionario de éstas.

Los liberales, que defendían la adopción de reformas inspiradas en la Revolución francesa.

La tarea de las Cortes de Cádiz fue crear un cuerpo de leyes de carácter liberal sobre el que crear un nuevo orden social que acabara con la sociedad estamental que había caracterizado a España hasta esos momentos. De esa labor derivó la Constitución de 1812, primer texto constitucional con que contó España.

LA CONSTITUCIÓN DE 1812

Este cuerpo legislativo consagraba los principios en los que se han inspirado las posteriores Constituciones liberales en España a lo largo del siglo XIX, en paralelo al ascenso de la burguesía como clase dominante. Representa una revolución en relación con la situación anterior, y apunta a un cambio de Régimen político respecto a la Monarquía absoluta, presente en España al menos desde el Renacimiento.

A continuación presentamos la síntesis de algunos de los artículos más significativos de la Constitución de 1812:

Constitució de Cadis de 1812.


SOBERANÍA NACIONAL

La Soberanía reside en la Nación, entendida como la reunión de todos los españoles. Por tanto pertenece a ésta exclusivamente el derecho de establecer las leyes fundamentales. También establece que la Nación española es libre e independiente, y no es, ni puede ser, patrimonio de ninguna familia ni persona.

SEPARACION DE PODERES

Poder legislativo: "La potestad de hacer las leyes reside en las Cortes con el Rey".
Poder ejecutivo: "La potestad de hacer ejecutar las leyes reside en el Rey".
Poder judicial: "La potestad de aplicar las leyes en las causas civiles y criminales reside en los Tribunales establecidos por la ley".

LIBERTAD DE EXPRESIÓN (LIBERTAD DE PRENSA E IMPRENTA)



"Todos los españoles tienen libertad de escribir, imprimir y publicar sus ideas políticas sin necesidad de licencia, revisión o aprobación alguna anterior a su publicación, bajo las restricciones y responsabilidades que establezcan las leyes". Observemos que esa "libertad de opinión" y esa eliminación de la censura previa sólo afecta a las opiniones políticas, y no incluye a las cuestiones religiosas, por ejemplo.

DERECHO DE INTEGRIDAD FÍSICA

"No se usará nunca del tormento ni de los apremios", referido a las personas e individuos en general, y no sólo a los que tengan la condición de ciudadanos.

LIBERTAD PERSONAL

"No se puede privar a ningún individuo de su libertad ni imponerle pena alguna, salvo por motivos de la seguridad del Estado".

INVIOLABILIDAD DEL DOMICILIO

"No podrá ser allanada la casa de ningún español, sino en los casos que determine la ley para el buen orden y seguridad del Estado".

GARANTIAS PROCESAL Y PENAL

"Ningún español podrá ser juzgado en causas civiles ni criminales por ninguna Comisión, sino por el tribunal competente, determinado con anterioridad por la ley".
Telèfon: 93 729 14 72              E-mail: fundacio@oreneta.org